El poder de la motivación laboral para el rendimiento de los empleados

1/06/2016

Una de las claves para mejorar el rendimiento de los empleados es invertir en la motivación laboral. ¿Invertir? Sí, porque la motivación laboral no siempre viene dada por los propios empleados si no que se nutre del esfuerzo por parte de la empresa. Hoy revisaremos a profundidad este tema que cada vez cobra mayor relevancia en nuestra sociedad.

¿Qué es la motivación?

Siguiendo un poco a los teóricos, resulta interesante descubrir las distintas definiciones de “motivación”. Podemos decir que la motivación es lo que hace que un individuo actúe de una determinada manera. Es una combinación de procesos intelectuales, fisiológicos y psicológicos que decide, en una situación dada (en este caso, dentro del contexto del trabajo), con qué vigor se actúa y en qué dirección encauza su energía. La motivación, para algunos, son un conjunto de factores que ocasionan, canalizan y sustentan la conducta en un sentido particular y comprometido. Por lo tanto, motivar, podría decirse que es influir de alguna manera en la conducta de las personas.

Dentro de las teorías clásicas podríamos citar a Maslow y a otros, por ejemplo: la teoría de los dos factores (la satisfacción y la insatisfacción) de la que hablaba Herzberg o a McGregor que hablaba de dos teorías, la X y la Y, ambas contrapuestas, donde en la primera, los directivos creen que los empleados solo trabajan bajo presión y la segunda, todo lo contrario, otra teoría proviene de Locke y habla de fijación de metas como base para la motivación laboral. Con el paso del tiempo, la visión de la motivación laboral ha ido cambiando y por ejemplo, desde la escuela de Relaciones Humanas se rechaza que la clave determinante de la productividad sea la situación social, (lo que expresa la teoría del hombre económico).

¿Cómo incentivar la motivación laboral?

Desde la parte teórica se explican dos tipos de técnicas motivacionales, una el dinero, es decir, un beneficio que puede tener un valor monetario y que puede aportar poder y categoría a quien lo recibe, otra, la participación, que se relaciona con la necesidad de asociación y aceptación dentro de un grupo. En este segundo tipo se puede decir que entraría el empoderamiento o empowerment del que tanto se habla en estos días.

Algunas técnicas efectivas

1. Fomentar las relaciones entre trabajadores

Invertir en actividades que puedan servir para que los trabajadores se conozcan mejor y compartan experiencias, es muy importante. Compartir con otros empleados las propias vivencias sirve para motivar, tanto cuando las cosas están bien como cuando no. En situaciones complejas, esto, a pesar de lo que se piensa, puede ser muy favorable para la empresa. Los empleados deben tener un ambiente de trabajo óptimo, donde se sientan en familia.

2. Interesarse por los logros, problemas y otros intereses de los trabajadores

Invertir tiempo y esfuerzo en conocer a los empleados es muy importante para poder crear un ambiente motivante para ellos. Una técnica efectiva es la de mostrar interés o preocupación por las acciones, logros y necesidades de estos. Los cargos superiores deben siempre tener en cuenta esto con actividades como la de regularmente interesarse directamente por las personas que tiene a su cargo. Por ejemplo, puede preguntar qué lo motivaría si es que está teniendo un bajo desempeño, o dar simplemente la confianza necesaria para que sea el mismo trabajador quien busque al superior para obtener apoyo, comprensión y consejos. Esta técnica satisface la necesidad humana de relación con otras personas, les hace sentirse queridos, apreciados y atendidos.

3. Dar oportunidades de crecimiento

La motivación laboral va mucho más allá del sueldo. Implica, entre otras, la perspectiva de crecimiento que ofrece la empresa. Si no existe ninguna posibilidad de crecer, aprender nuevas cosas o ascender en la escala de valor, el trabajador se sentirá poco motivado. Conviene que, por ejemplo, el trabajador tenga cada vez más responsabilidades, nuevas funciones, nuevas tareas y metas que cumplir, más autonomía… etc. Además de sustentar su evolución en programas de promoción que sean interesantes y adecuados al mercado y al sector. Esta técnica es capaz de satisfacer otra de las principales necesidades humanas de todo trabajador: la de sentirse realizado con aquello que hace y no pensar que está estancado en un puesto donde no hay posibilidades de evolución.

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