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El empleado invisible y el riesgo de perder a un buen trabajador

Publicado en 2 enero, 2017
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Hace algún tiempo, tratamos el tema de los empleados invisibles en nuestro blog, explicándote por qué era necesario prestar atención a este tipo de trabajadores. En el curso de Recursos Humanos es posible aprender cuáles son los riesgos en los procesos de selección que podrían llevarnos a perder buenos empleados.

Pero antes de nada, responderemos a la pregunta clave: ¿quiénes son los empleados invisibles? En un ambiente empresarial competitivo surgen dos tipos de colaboradores: por un lado, están aquellos que necesitan una constante muestra de reconocimiento, que se ajustan a las normas y a los procesos preestablecidos en la organización; por otro lado, existen aquellos que mantienen un bajo perfil y que realizan sus tareas de manera mucho más libre e innovadora.

Los empleados invisibles encajan más en este segundo grupo. Funcionan como líderes ocultos con un gran nivel de compromiso con la empresa y con su carrera, aunque sus tareas puedan pasar desapercibidas. Lo interesante de los empleados invisibles es que, aunque no nos demos cuenta de su trabajo, añaden gran valor a los objetivos de la empresa.

Cómo es un empleado invisible

Estos líderes ocultos suelen tener un gran cuidado de los detalles, son muy apasionados con el proceso de trabajo y se sienten honrados cuando se les confía una responsabilidad mayor. No tienen una gran necesidad de ser reconocidos, ya que para ellos lo más importante es poder disfrutar de lo que hacen arriesgándose a innovar y buscando o creando sus propios caminos para llegar a sus metas. El verdadero reto para los profesionales de los Recursos Humanos es identificar pronto a los empleados invisibles, con la finalidad de aprovechar al máximo de sus capacidades.

Sin embargo, lo que puede suceder es que este equipo de Recursos Humanos no tenga la capacidad de reconocer a los empleados invisibles, lo que supone un margen de error importante y que puede acabar por hacer perder talentos a la empresa. El riesgo de perder un buen trabajador es algo siempre presente, pero lo es más aún cuando se trata de empleados invisibles, ya que en estos casos se debe proceder con iniciativas enfocadas a descubrir el potencial oculto de cada persona.

Los empleados invisibles pueden sentirse totalmente ignorados o subestimados si no se les descubre a tiempo. Por su propia personalidad o funciones, se mantienen en las sombras de la organización, hacen lo que se les pide, se quejan en voz baja y pueden llegar a contagiar su actitud negativa a los nuevos empleados. En su mente, aunque por un buen periodo de tiempo puedan trabajar con motivación, llegan a un estado en el cual no encuentran ningún motivo para molestarse por destacar, ya que nadie nota su esfuerzo y sus logros. Al final, es posible que el empleado invisible decida abandonar la empresa o baje su nivel de resultados hasta el punto en el que la empresa decida prescindir de sus servicios.

Los profesionales de Recursos Humanos, además de saber planificar y gestionar las políticas y funciones del área, deben dedicar grandes esfuerzos a identificar el potencial de cada uno de los trabajadores, sin importar cuál sea su cargo o su línea de carrera. En algunas empresas existen programas bien definidos que intentan descubrir a los empleados invisibles. En la mayoría de los casos, cuando se identifica el potencial de una persona, esta deja de formar parte del grupo de personas ocultas, se hace visible su potencial y se trabaja con ello.

Cómo comunicarnos con un empleado invisible

Un profesional de RRHH debe tener las herramientas necesarias para poder comunicarse con los empleados invisibles. En primer lugar, conviene diferenciar dentro del grupo de los empleados invisibles entre aquellos que son voluntariamente invisibles o involuntariamente. En el segundo caso, se trataría de aquellos que por la misma naturaleza de sus tareas, se convierten en invisibles para los demás. En el primer caso, puede ser que lo hagan para ahorrarse trabajo, disgustos o por algunos problemas sociales que les impiden resaltar su presencia.

Será crucial para la gestión de la comunicación con los empleados invisibles reservar el tiempo y la capacidad de atención para poder identificarlos; abrir canales de comunicación y aprovecharlos para conocer su potencial. Sólo de esta manera será posible ayudarlos a dejar la invisibilidad, recuperando y multiplicando la comunicación al reconocer la presencia por parte de los otros.

 
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