¿Qué es el coaching? Profundizamos en su definición

30/10/2019

Coaching proviene de la palabra inglesa coach, que significa entrenador, y se trata de un método de aprendizaje y asesoramiento personal asumido por una persona que tiene el rol de maestro. La persona asesorada o aprendiz vendría a ser el coachee. Hablamos de un concepto que ha entrado con fuerza en el ámbito de los recursos humanos en los últimos años, como un proceso interactivo en el que el coach funciona como guía en el camino hacia unos objetivos claros previamente fijados.

Entre los métodos más usados encontramos las charlas de motivación, los talleres de crecimiento personal,  gamificación, etc.  Y, aunque cuenta con una larga historia, lo cierto es que el modelo actual de se atribuye a Thomas Leonard, la persona que adaptó el método a los esquemas de funcionamiento personal en la vida cotidiana. Fusionó conceptos de empresa, de la psicología, la filosofía, la espiritualidad y el deporte para conseguir llegar a establecer procesos que apoyen a la gente en la consecución de sus metas personales. Se podría decir que desde entonces, un coach o entrenador personal es un guía individual.

Diferencias entre un psicólogo y un coach

La terapia psicológica si bien es necesaria y valiosa para muchas personas en distintos momentos de la vida, dista de ser lo mismo que el coaching. Sin embargo, muchos coachs tienen amplios conocimientos de psicología que aplican a sus actividades y que les aportan una visión más certera de sus coachees. Así como disponen de una sensibilidad especial que les ayuda a detectar perfiles y a saber cómo llegar a las personas de una manera más eficiente.

La terapia normalmente trabaja con la finalidad de sanación de las personas. A la consulta del psicólogo llegan personas que sienten que tienen algún tema por resolver, problemas de la infancia o la adolescencia, traumas y demás. Mientras que a un coach se acercan personas que no necesariamente tienen problemas psicológicos. La única motivación necesaria para solicitar el apoyo de este profesional es, simplemente, tener el deseo de conseguir alguna meta clara de cara al trabajo, el rendimiento profesional, la mejora de las relaciones, etc.

Si bien los términos se pueden confundir, es importante entender que la formación de un terapeuta es bastante diferente de la de un coach (ninguno de estos profesionales podrá realizar las tareas del otro sin previa formación). Cabe resaltar también que los métodos de coaching tampoco se igualan a los de un consultor. La consultoría normalmente tiende a dar consejos y los coaches buscan soluciones propias que cada persona va encontrando en el camino. Es decir, no da respuestas, sino que ayuda a las personas a encontrar sus propias respuestas.

Por otra parte, existe una diferencia fundamental entre el consultor y el coach: el consultor indica y deja en manos del cliente la ejecución de la solución propuesta. Mientras que el coach crea junto al coachee la solución y trabaja mano a mano en el plan de acción creado hasta conseguir la meta o resolver el asunto en cuestión.

Por último, podemos diferenciar también la figura del coach de la del mentor.  Normalmente el mentor es una persona con más experiencia (y a veces, edad) que el cliente y sirve de guía desde una posición jerárquica diferente. Mientras que en el primer caso, la relación es más de tú a tú. El coach trata de igual al cliente y se puede percibir su presencia como la de un socio que desea sinceramente el triunfo de la otra persona. Además, este no transmite su sabiduría, sino que intenta sacar a brillar la de su cliente, haciendo las veces de guía interior.

El proceso de coaching

El coaching pretende enriquecer los modelos mentales aumentando los niveles de consciencia de las personas y animándoles a la acción. Uno de los métodos más importantes es el feedback descriptivo. Como decía John Whitmore, el peor feedback es el que es personal y evaluativo y el más eficaz, en cambio es el descriptivo. La retroalimentación o feedback va precedido de una escucha activa y el feedback de tipo descriptivo es aquel que más que evaluar, describe los comportamientos. No se juzga, sino que se describe de manera que la otra persona puede entender qué cosas debe mejorar o evaluar en más profundidad.

En el proceso de coaching, además de estar centrados en el diálogo, se promueve mucho a la acción y se centra la responsabilidad de las decisiones en las personas mismas. De esta forma se generan respuestas nuevas y se va avanzando en la evolución personal.

Así, podemos encontrar las siguientes fases:

  1. En un primer momento, este intenta definir el objetivo a través de una descripción de la situación que se desea.
  2. A continuación, se define el área de mejora para saber dónde está la dificultad a través de la descripción de la situación y del contexto real actual.
  3. En tercer lugar se crea una especie de mapa de recursos y opciones existentes, de la mano de la persona quien normalmente en este punto entiende que es posible conseguir la meta.
  4. En la siguiente fase se propone un plan específico de acción. Esta se lleva a cabo bajo la supervisión del coach que siempre está presente en la ejecución de las actividades.
  5. Finalmente existe una fase de control y seguimiento de resultados donde se puede evaluar lo que se ha logrado.

Tipos de coaching

Este método ha tanta repercusión en el mundo actual, que ahora existen muchos tipos:

  1. Literario
  2. Personal
  3. Ejecutivo
  4. Deportivo
  5. Familiar
  6. Organizacional
  7. Empresarial

También se puede catalogar el tipo de coaching de acuerdo a la modalidad de la sesión. En este sentido existe el individual, el grupal, a distancia y el presencial.

Por otra parte, podemos hablar del coaching co-activo, que se compone de tres principios básicos: la plenitud de vida, el equilibro logrado a través de las elecciones  y acciones efectivas y el proceso, donde se incide en el aprovechamiento de cualquier momento de la vida y el trabajo.

Pol úlimo, el coaching sistémico es un modelo que busca la transformación de personas y organizaciones, o equipos de personas, que tienen frente a ellos un desafío del entorno. Se trata de un modelo de observación e intervención del individuo y su relación consigo mismo. Y de las dinámicas de relaciones entre los miembros de un grupo y la estructura y prácticas que sustentan dichas dinámicas de grupo.

Beneficios del coaching personal

Cabe decir que se obtienen muchos beneficios para la vida privada, laboral, la salud y las relaciones interpersonales, entre ellos:

  • Alcance de desempeños mayores. Al aumentar el compromiso la persona se convierte en un ser más productivo a distintos niveles.
  • Aumento de la confianza y el autoconocimiento.
  • Gracias al coaching, la persona puede tener mayor claridad en cuanto a sus objetivos, deseos y valores de vida.
  • La calidad de vida mejora ya que se obtiene un mayor equilibrio.
  • Se tiene un enfoque más claro de lo que se desea en cuanto a las relaciones personales que además, se ven bastante mejoradas tras el proceso.
  • Ayuda a conseguir desarrollar el potencial y la grandeza de cada persona, sacando a relucir sus mayores dones y convirtiéndose a sí mismo en la persona que deseaba ser.
  • Al verse forzado a llevar a cabo un plan de acción, la persona se pone en marcha y adquiere también una mayor flexibilidad ante las situaciones de su vida.

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